Jefferson Farfán: Ser consecuente


Jefferson Farfán lleva un gol oficial en la liga rusa 








Mucho se ha hablado del presente de Jefferson Farfán (ex seleccionado de Perú). Los diarios ofrecen su figura profesional día tras día como una ilusión lejana de volver a vestir la camiseta de la Selección Nacional de Fútbol del Perú, señalando su regreso a las canchas; otros, resaltando lo importante que llegó a ser - en algún momento - para un equipo que carecía de un jugador que se coloque el equipo al hombro y empuje a todos sus compañeros en busca de la victoria. Ese era, Jefferson Farfán. procesos de eliminatorias, en el Perú, hasta hace algún tiempo, comprendían la convocatoria de los jugadores que llegaban en su mejor momento futbolístico. En el caso de los extranjeros, pues ellos tenían la confianza blindada de ser llamados sí o sí por cualquier entrenador. Es decir, nuestro fútbol, empezando desde la selección hasta la liga distrital más minúscula, comprendían una organización improvisada donde la argolla y el círculo social, definían tu estatus futbolístico. Hoy, las cosas se manejan de otra forma, organizado jerárquicamente, se producen estadísticas de cada jugador seleccionado desde la base de menores. Un estudio de su proceso y desarrollo deportivo. Un gran cambio.

Pese a todo lo que ocurría dentro de dicha organización, los resultados favorecían a la selección por algo que los jugadores jamás podrían comparar. Hasta cierto año de nuestra historia deportiva, los jugadores tenían muy en claro lo que era representar a su selección. Tenían conciencia de lo importante que era vestir una casaquilla "adidas" con la insignia y colores de nuestro Perú. Amaban la camiseta y por ella no había lesión ni impedimento que no les permitiera jugar por su país. Claro ejemplo, Hugo Sotil en la Copa América de 1975.

Esa palabra, compromiso, tiene mucho que ver en el caso Farfán y un par más de futbolistas muy conocidos en la selección. Ser consecuente con las declaraciones sobre tu país y sobre tus compañeros de trabajo vienen implicados dentro de esa palabra. Saber qué decir frente a una derrota, controlar tus emociones ante una victoria de suma importancia. Corregir tus errores y hacerte responsable de tu mal trabajo y profesionalismo. Sí, es cierto, a Jefferson se le juntaron muchas cosas dentro de su carrera profesional, muchas de ellas provocadas por su círculo social; otras pocas, por su actitud al momento de reconocer sus errores. Le jugaron varias malas pasadas las lesiones, estuvo sentado esperando una oportunidad y mejora por mucho tiempo. El presente, se le está dando. Hoy juega en la liga rusa, en el FC Lokomotiv Moscú, ya con un gol, sintió la pegada. Vio el nivel de la actual selección peruana y al parecer, él quiere estar comprometido, con todas sus implicancias, con todos sus sinónimos, con todas sus expresiones. Sólo si él quiere, podrá regresar. 

En fin, la selección tiene las puertas abiertas para todo aquel futbolista con compromiso.

Comentarios